De las sublimaciones al estudio

Arrancamos como Yaguar Sublimaciones: una plancha, ganas y los primeros pedidos. El oficio nos enseñó que una estampa bien hecha se nota — y dura.
Con el tiempo, lo que era un taller se transformó en un estudio con identidad propia. Sumamos diseño, personajes, packaging y un universo entero alrededor del Yaguar.
Hoy estampamos para todos: del cliente que trae una sola prenda a la agencia que necesita 500 remeras. Mismo oficio, misma garra.



